Long-term quantitative observations are essential for the conservation of the whale shark (Rhincodon typus), which requires a long time to grow and mature. In this study, a data logger was attached to a mature male whale shark that had been maintained in captivity for over 29 years at the Okinawa Churaumi Aquarium in Japan. Because long-term rearing of whale sharks in captivity is desirable, the effects of water temperature and light on the swimming behavior of the captive whale shark were investigated. Tail-beat frequencies (TBFs), activity levels, and frequencies of clasper crosses, which are thought to be a mating-like behavior, were calculated from the swimming data. In all seasons, TBF, swimming speed, and activity level of the shark were 4%–20% less during the nighttime than during the daytime, particularly at cool water temperatures (≤23.6°C). Furthermore, approximately 90% of the clasper crosses occurred during the daytime. These results indicate that the shark is active during the daytime, engaging in activities such as mating behavior. In contrast, during the nighttime, it rests while swimming, slowing down the beat of its caudal fin and lowering swimming speed to conserve energy. Therefore, we conclude that this individual has adopted this diurnal rhythm to adapt to its current rearing environment.
Resumen Las observaciones cuantitativas a largo plazo son esenciales para la conservación del tiburón ballena (Rhincodon typus), el cual necesita mucho tiempo para crecer y madurar. En este estudio, se colocó un dispositivo de registro de datos en un tiburón ballena macho maduro que se había mantenido en cautiverio durante más de 29 años en el Acuario Churaumi de Okinawa (Japón). Debido a que es deseable la crianza a largo plazo del tiburón ballena en cautiverio, se investigaron los efectos de la temperatura del agua y la luz sobre el comportamiento de natación del tiburón ballena en cautiverio. A partir de los datos de natación, se calcularon las frecuencias de los latidos de la cola (TBF), los niveles de actividad y la frecuencia de cruces de los claspers, que se considera un comportamiento similar al apareamiento. En todas las estaciones, la TBF, la velocidad de nado y el nivel de actividad del tiburón fueron entre un 4% y un 20% menores durante la noche que durante el día, especialmente a temperaturas de agua frías (≤23.6°C). Además, aproximadamente el 90% de los cruces del claspers se produjeron durante el día. Estos resultados indican que el tiburón está activo durante el día, realizando actividades como el apareamiento. Por el contrario, durante la noche descansa mientras nada, ralentizando el batido de su aleta caudal y reduciendo la velocidad de nado para conservar energía. Por lo tanto, concluimos que este individuo ha adoptado este ritmo diurno para adaptarse a su actual entorno de cría.